La República Argentina está organizada bajo el sistema Republicano Federal. El país está dividido en provincias, cada una de ellas con su propio gobierno, que a su vez están divididas en municipios. Tanto a nivel federal como provincial, y municipal, los miembros de los Poderes Ejecutivo y Legislativo son elegidos a través de elecciones generales.
Existe una Constitución Nacional y cada provincia dictará su propia constitución provincial. De acuerdo con la Constitución Nacional, cada provincia tendrá su propia constitución conforme al sistema republicano y a los principios, manifestaciones y garantías que se establecen en la Constitución Nacional.
La estructura del Gobierno Federal se divide en: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial.
El Poder Ejecutivo está conformado por el Presidente. Si bien existe un Jefe del Gabinete de Ministros, el sistema político Argentino está fuertemente basado en las facultades del Presidente.
La Constitución Nacional establece que el Jefe de Gabinete de Ministros tiene -entre otras- las siguientes responsabilidades y/o facultades: hacer recaudar las rentas de la Nación y ejecutar el presupuesto federal, concurrir a las sesiones del Congreso y participar en sus debates.
Las provincias tienen la misma estructura organizacional que el Gobierno Federal. Si bien la República Argentina tiene un régimen federal en el cual las provincias son autónomas, los poderes del Gobierno Federal son particularmente amplios.